Qué deporte practicar en la menopausia

Caminar, nadar, hacer yoga, pilates, bicicleta o bailar, lo mejor
 
     
Qué deporte practicar en la menopausia  

En la menopausia, la práctica de algún deporte o ejercicio físico y una dieta equilibrada pueden ayudar a mejorar los síntomas que cada mujer sufre en esta etapa. No se puede impedir el proceso evolutivo y fisiológico que se produce durante la menopausia, pero sí se puede actuar contra algunas de las consecuencias que provoca el déficit de estrógenos. ¿Cómo? Modificando la forma de vida y los hábitos dietéticos y deportivos.

Muchas mujeres olvidan los beneficios de la actividad física que tiempo atrás practicaron pero después abandonaron y tienden a adoptar en la menopausia un estilo de vida sedentario. Otras nunca se han sentido atraídas por el deporte. Los especialistas destacan la necesidad de imponerse en esta etapa unos hábitos saludables que incluyan el abandono del sedentarismo en favor de la actividad física por los numerosos beneficios que aporta, tanto físicos como mentales.

Beneficios del ejercicio físico en la menopausia

El ejercicio físico moderado y practicado de forma regular permite a la mujer en la menopausia:

  • Mantener un peso adecuado.
  • Luchar contra la pérdida de masa ósea.
  • Mejorar el sistema cardiovascular y la capacidad pulmonar.
  • Dormir mejor.
  • Protegerse de trastornos como la depresión, la ansiedad o la irritabilidad.
  • Aumentar su agilidad física.

El tipo de ejercicio más adecuado depende del estado físico de la mujer y de si ha practicado deporte o no está acostumbrada a la actividad física regular. Lo mejor es comenzar poco a poco, dos o tres días a la semana, en sesiones de unos 30 minutos, para después aumentar gradualmente la actividad física y la intensidad del ejercicio.

Los especialistas recomiendan caminar todos los días un mínimo de 30 minutos para aquellas que no han practicado ningún deporte o no tienen mucho tiempo para ir a un polideportivo o un gimnasio. La natación también es una actividad física que puede practicar sin mucho problema cualquier mujer.

Ejercicios sencillos y saludables

  • Caminar y nadar son dos formas saludables y sencillas de hacer ejercicio con las que se pueden conseguir muchos beneficios en la salud cardiovascular y mental. Eso sí, hay que practicarlas de forma regular para que se noten sus efectos. También hay que tratar de aprovechar actividades de la vida habitual, como ir caminando al trabajo o a otras tareas, no utilizar el ascensor, pasear en ratos libres,…
     
  • El yoga y el Pilates también se recomiendan durante la menopausia, ya que mejoran la flexibilidad y la resistencia física y ayudan a sentirse más relajada, mejorando así la salud física y mental. Tienen un fuerte componente muscular y articular. También se trabaja la respiración y se consigue un control mental importante.
     
  • Ejercicios aeróbicos moderados como la carrera suave, montar en bicicleta, bailar o caminar rápido pueden ser muy útiles para combatir los problemas cardiovasculares que pueden surgir a partir de la menopausia. Algunas máquinas del gimnasio o las mancuernas favorecen la tonificación muscular y la resistencia, muy recomendables para luchar contra la osteoporosis. De hecho, se recomienda combinar ejercicios, trabajar un día la musculatura, otro el corazón…
     

Deporte entretenido y estimulante

También es bueno buscar actividades o fórmulas que resulten entretenidas y estimulantes. No hay que ver el deporte como una obligación. Se puede practicar solo o con amigos, en clases dirigidas, con un programa individualizado, como más apetezca, porque de lo que se trata es de conseguir resultados.

Si no gusta y resulta pesado, lo más probable es que se abandone… y adiós a los beneficios.

  Menopausia: deporte entretenido
 
 
     
 

En general, los especialistas aconsejan durante la menopausia ejercicios aeróbicos, paseos a pie o en bicicleta, tenis, carrera, senderismo, golf y natación. La práctica de ejercicio diario estimula la liberación de endorfinas con efectos beneficiosos para la mujer, ya que consigue una mejoría de los síntomas de la menopausia.

Con ello mejorará no sólo su forma física y su estado de ánimo, sino que también favorecerá el mantenimiento de su masa ósea y muscular, disminuirá los factores de riesgo cardiovascular, evitará la obesidad, las fracturas óseas, algunos cánceres y disminuirá el ritmo de envejecimiento.