01 julMasa abdominal durante la menopausia
jueves, 01/07/2010
Es muy frecuente que las mujeres durante la menopausia consulten por distensión abdominal (por hinchazón de la tripa). Generalmente es un proceso banal (acúmulo de gases, digestiones dificultosas, etc.), pero es importante consultar si esto se mantiene en el tiempo.
Ante una mujer con una masa abdominal, lo primero es realizar una historia médica exhaustiva, es decir, una entrevista médica donde se pregunte a la paciente acerca de: · Sus antecedentes familiares: ¿existe algún caso de tumoración abdominal ya sea benigna (buena) o maligna (cancerosa) en la familia directa? Dado que existen cánceres o tumores que tienen cierta predisposición familiar a repetirse. · Ha padecido alguna enfermedad que predisponga al riesgo oncológico (por ejemplo, síndrome de ovario poliquístico o tratamiento con tamoxifeno o con clomifeno durante muchos ciclos, terapia hormonal, etc.) · ¿Desde cuando ha notado estos síntomas? Tiene asociados otros síntomas: sangrado, trastornos digestivos, estreñimiento, sangrado por la orina, dolor abdominal o lumbar asociado? · Pasaríamos a explorar el abdomen de la paciente: ver si es globuloso, blando, si presenta dolor o si se palpa alguna masa: si ésta se mueve o si está fija y que tamaño tiene, si tiene ganglios palpables, etc. · Se realizará una exploración ginecológica: viendo los genitales (si sangra), palpando el cuello del útero, la matriz , los ovarios y comprobando su tamaño, consistencia y si existe dolor o no a la lateralización del cuello o al palpar estas estructuras. · Así una masa dura puede corresponder a un mioma o a una tumoración maligna. Que tenga dolor, nos puede hacer sospechar que se ha torsionado (dado vueltas sobre su eje), que se asocie con estreñimiento de reciente aparición que sea una masa que comprima el intestino, etc. · Así el médico pedirá una analítica y marcadores tumorales si sospecha que es algo maligno: CEA; CA19.9; CA12, etc., nos orientará del tipo de tejido: ovárico, uterino, benigno o maligno. ·También podrá pedir o realizar pruebas de imagen si quiere localizar donde está la lesión: - Una ecografía ginecológica: se puede descartar si procede del útero o de los ovarios o si depende de estructuras no ginecológicas: intestino, vejiga, etc. Según el tamaño, si esta tabicado, si tiene estructuras por dentro, si tiene vasos, su localización, nos puede ayudar a hacer un enfoque u otro. - Tomografia axial computerizada (TAC) o resonancia magnética nuclear.: si se sospecha algo maligno, diseminado o no se conoce su localización. · En caso de duda, en ocasiones, se realiza una laparoscopia diagnóstica: una intervención a través de la cuál mediante unos orificios muy pequeños en el abdomen y una cámara se visualiza la cavidad abdominal por dentro y se puede tomar una biopsia o pequeño fragmento de tejido para hacer un estudio intraoperatorio o diferido de la lesión y así averiguar si es bueno o malo y en tal caso terminar de realizar la extirpación de los tejidos que proceda, e incluso de la grasa ganglionar . Una vez diagnosticado si se sospecha que es bueno sólo se harán controles cada cierto tiempo para ver su evolución; si crece si se mantiene estable, etc. Si se sospecha que es malo, se programará una intervención quirúrgica para su extirpación, previo estudio de extensión para descartar que no haya afectado a tejidos a distancia o metástasis (ya que si esto ocurre, a lo mejor hay que dar primero quimioterapia o radioterapia antes de valorará si se puede o no extirpar quirúrgicamente al haber disminuido el tamaño del tumor). Si se tiene dudas de si es bueno o malo, en la menopausia se suele programar una laparoscopia para tratar de estudiar el origen de la lesión. Por lo tanto durante esta época, toda masa abdominal debe estudiarse para descartar cualquier proceso maligno y tranquilizar a la paciente o tomar una actitud terapéutica ante la misma. Comentarios:
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