Perimenopausia: Qué es y cómo sé que ha empezado

Empiezan los primeros sofocos y trastornos del sueño
 
     
  La perimenopausia es una etapa de transición a la menopausia que comienza con la aparición de las primeras alteraciones en el ciclo menstrual y se prolonga hasta doce meses después del cese definitivo de la menstruación. Este periodo suele presentarse alrededor de los 47-48 años de edad y tiene una duración variable de entre 2 y 5 años, según las cifras que maneja la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).  
     
 
Los trastornos en el ciclo menstrual de la mujer que se acerca a la menopausia marcan esta etapa. En ella aparecen disfunciones del ovario, donde la producción hormonal ya no sigue las pautas cíclicas de la vida fértil, y el endometrio sufre las consecuencias del desequilibrio hormonal de estrógenos y progesterona.
     
     
Perimenopausia  

Empiezan los sofocos

En la perimenopausia las mujeres suelen mostrar irregularidades en el sangrado debidas al desgaste de la función ovárica. Muchas se quejan también de sofocos y otros síntomas característicos de la posmenopausia. La mayoría de las mujeres que entran en esta etapa sienten preocupación por las repercusiones que pueda tener sobre su salud, por lo que es conveniente visitar a un especialista, que les informe correctamente y resuelva todas sus dudas.

En la transición menopáusica se distinguen dos etapas:
  • La primera, llamada transición temprana, se caracteriza por la duración variable de los ciclos menstruales, que se prolongan más de 7 días en un ciclo normal de 21 a 35 días.
  • En la segunda etapa, denominada transición tardía, se llega a la ausencia de dos o más ciclos, con un periodo de amenorrea de más de 60 días. Es en esta etapa donde las mujeres suelen manifestar síntomas vasomotores (sofocos y sudoración nocturna).
     

Transición hacia la menopausia

Después de esta transición, la mujer entra en la perimenopausia (que significa “alrededor de la menopausia”), que empieza tras la segunda etapa de la transición menopáusica y termina doce meses después de la última regla. Tras ella llega la menopausia, que se alcanza cuando ha pasado más de un año desde la última regla.

La supresión paulatina de la actividad de los ovarios que caracteriza a la perimenopausia afecta tanto a la cantidad de folículos como a la calidad de los ovocitos, por lo que se puede decir que es un periodo de baja fertilidad por la anovulación y la mala calidad ovocitaria, aunque pueden producirse ovulaciones espontáneas ocasionales.

 

 

Sangrados anómalos

 
  Estos trastornos en los ovarios conducen a sangrados anómalos, que no tienen que ver con una menstruación normal. Desde la AEEM se advierte de que a partir de los 40 años, tanto la duración como la cantidad y el ritmo del ciclo menstrual dejan de ser uniformes.

Asociados a los sofocos y a la disfunción hormonal de la perimenopausia también pueden aparecer en esta etapa síntomas psicológicos, trastornos del sueño, irritabilidad, síndrome premenstrual, alteraciones en el estado del ánimo, cambios en la piel, alteraciones musculo-esqueléticos, trastornos del equilibrio o sequedad vaginal.
 
     
 
 

Hábitos saludables en la perimenopausia

La reducción de la actividad física y el descenso de hormonas pueden favorecer un aumento del peso corporal en las mujeres durante la perimenopausia. El cuerpo femenino sufre una redistribución de la grasa corporal con mayor tendencia a localizarse en el tronco. Además, aumentan los riesgos cardiovasculares.

Los especialistas aconsejan mantener un estilo de vida saludable. Entre las principales recomendaciones para disfrutar de una buena calidad de vida durante esta etapa se encuentran la práctica de ejercicio físico (entre 30 y 60 minutos al día), seguir una dieta cardiosaludable, incorporar suplementos dietéticos o farmacológicos si son necesarios de calcio y vitamina D, mantener un peso corporal correcto y la supresión o restricción de hábitos tóxicos, como dejar de fumar o mantener un consumo de alcohol moderado.
  Hábitos saludables en la perimenopausia