Cómo influye el peso en los sofocos durante la menopausia

Mantener un peso adecuado ayuda a prevenir estos síntomas
 
     
 

En torno al 80% de las mujeres sufre sofocos en la menopausia. Se trata de uno de los síntomas más comunes en este periodo y también es uno de los más precoces en aparecer. Los sofocos se encuentran entre los principales motivos de consulta médica en esta etapa.

 
     
     

Investigadores de la Universidad de California en Davis (EE.UU.) han tratado de aclarar el papel del sobrepeso en la aparición de los sofocos. El estudio, publicado en la revista ‘Menopause’ intentaba confirmar si el exceso de peso es la causa de estos molestos síntomas vasomotores o si por el contrario puede servir como prevención frente a ellos. El resultado de la investigación constata que la relación entre peso y sofocos es diferente dependiente del momento. El sobrepeso durante las primeras fases de la menopausia aumentaría el riesgo de sufrir sofocos y sudores nocturnos, pero, sin embargo, más adelante, un exceso de peso podría ayudar a reducir estos síntomas.

     

Sofocos y obesidad

 
Sofocos y obesidad  

Las mujeres con sobrepeso en la etapa de transición a la menopausia, cuando todavía tienen la menstruación, presentan mayor predisposición a sufrir sofocos. Sin embargo, la mayor producción de estrógenos que se da cuando hay más grasa corporal puede proteger frente a ellos más tarde, cuando los ovarios dejan de funcionar.

El estudio observó durante diez años a más de 3.000 mujeres entre 42 y 52 años de diferentes grupos étnicos. Se midió su índice de masa corporal (IMC) y se les preguntó sobre los síntomas de la menopausia que sufrieron con más frecuencia.

 

En los casos en los que el IMC era mayor de 30 (indicativo de obesidad) se vio un aumento significativo de síntomas vasomotores durante la fase premenopáusica, cuando las mujeres todavía ovulaban, aunque de forma irregular. En etapas posteriores de la menopausia, cuando ya no había menstruación o ésta era más irregular y espaciada, la obesidad parecía proteger de estos síntomas. Además, los cambios de peso durante cualquiera de las etapas no alteraron los resultados.

     

Niveles hormonales y peso

La investigación sugiere que mantener un peso saludable antes de la menopausia y cuando ésta comienza podría reducir los sofocos y los sudores nocturnos, pero un exceso de peso al final de la transición o después de que desaparezca la menstruación puede proteger de estos síntomas. Pero también admite que es necesario continuar investigando cuáles son los mecanismos biológicos que hacen que el peso y los niveles hormonales interactúan para poder desarrollar tratamientos preventivos seguros y efectivos contra los sofocos y los sudores nocturnos.