Sofocos nocturnos: consejos y trucos para combatirlos

Cada mujer los percibe de una manera diferente
 
     
  El sofoco es uno de los síntomas más comunes y más molestos para la mujer durante la menopausia. Es uno de los que más consultas médicas provoca, suele aparecer durante la transición a la menopausia y puede permanecer unos años después. Si la sofocación se produce durante el sueño se denomina sofoco nocturno.  
     
     
     
Sofocos nocturnos  

Cómo y por qué se producen los sofocos nocturnos

A medida que los ovarios dejan de funcionar, baja el nivel de estrógenos y aparecen los síntomas de la menopausia. No se conoce con exactitud la causa de los sofocos, pero parecen estar relacionados con las variaciones hormonales que se producen en esta etapa. Algunos especialistas señalan que los sofocos aparecen tras un proceso que tiene su origen en el sistema vasomotor del cerebro y que se activa cuando desciende el nivel de estrógenos en la mujer, como ocurre en la menopausia.

Los sofocos suelen comenzar con una repentina sensación de calor que afecta a la parte superior del pecho y a la cara. Después, se disemina por todo el cuerpo. Suele durar entre dos y cuatro minutos. Cada mujer los percibe de forma diferente. Algunas apenas los notan, pero otras los sufren de manera intensa. Algunas sudan durante el sofoco y luego tienen escalofríos y pueden temblar cuando acaba la sensación de calor intenso. Otras pueden llegar a notar cierta ansiedad o palpitaciones durante el sofoco.
     

Cómo se notan los sofocos nocturnos

Los sofocos nocturnos afectan a una de cada tres mujeres en la menopausia. Pueden causar sudoración profusa y pueden hacer que la mujer se despierte durante la noche por la sensación de frío o calor.
 
  • Suelen aparecer con más frecuencia durante la primera etapa del sueño, en las cuatro primeras horas, y pueden impedir que la mujer tenga un descanso reparador.
  • Puede ocurrir una o más veces a lo largo de la noche y a veces provocan problemas de insomnio o trastornos en el sueño.
  • Las sofocaciones nocturnas hacen que muchas mujeres pierdan calidad de vida y vean afectado su día a día como consecuencia de esa falta de descanso nocturno.
  • Puede aparecer fatiga, cambios de humor, irritabilidad e incluso dificultades para concentrarse.
  • Todo ello puede intensificar y agravar los demás síntomas que acompañan a la menopausia.

Por qué aparecen los sofocos por la noche

Las células cerebrales funcionan como un reloj biológico que controla el sueño y la vigilia, explican recientes investigaciones científicas, por lo que también podrían ser las responsables del control sobre la temperatura corporal, que hace que por la noche baje para poder descansar y por el día suba para mantener el cuerpo despierto. <

La menopausia altera este ritmo de temperatura y provoca picos irregulares durante el día y la noche. Estas alteraciones podrían ser la causa de los sofocos nocturnos.
 

Cómo combatir los sofocos nocturnos en la menopausia

Cuando los sofocos nocturnos son leves no es necesario ningún tratamiento especial, pero cuando son muy molestos y afectan a la calidad de vida existen algunos que el especialista puede aconsejar según el caso particular de cada mujer.

  • Terapia hormonal sustitutiva (THS)

En ella se administran estrógenos para combatir algunos síntomas de la menopausia. El especialista y la mujer deben valorar si es el tratamiento adecuado.

  • Tibolona

Es una hormona sintética similar a las hormonas sexuales femeninas estrógenos y progesterona. No debe tomarse antes de la menopausia.

  • Fitoestrógenos

Es una alternativa no hormonal para las mujeres que no pueden o no quieren tomar la terapia hormonal sustitutiva. La isoflavonas de soja ayudan a combatir los sofocos y otros síntomas de la menopausia y apenas tienen efectos secundarios significativos.

  • Suplementos de melatonina

La melatonina regula el reloj biológico de nuestro cuerpo y el ciclo sueño-vigilia, pero su producción se va reduciendo con la edad. La máxima secreción de esta hormona se produce a mitad de la noche, por lo que tomar suplementos de melatonina poco antes de irse a dormir puede contribuir a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño.

 

Consejos para paliar los sofocos nocturnos

Algunas recomendaciones sencillas pueden ayudar a reducir los efectos de los sofocos, incluso prevenirlos:
 
  • Practica algún tipo de ejercicio moderado todos los días.
  • Toma una dieta saludable, rica en calcio, con lácteos y vegetales.
  • Evita el café y el alcohol.
  • No fumes.
  • No tomes bebidas muy calientes.
  • Evita el estrés y procura llevar una vida tranquila.
  • Vístete con prendas superpuestas que puedas ir quitándote cuando sientas las sofocaciones.
  • Mantén una temperatura ambiente baja.
  • Un abanico y una botella de agua pueden ser muy útiles cuando sientas los sofocos.
  • Una toallita húmeda y fría en el cuello puede aliviar las sofocaciones.
  Consejos para paliar los sofocos nocturnos