Trastornos del sueño durante la menopausia

Los sofocos suelen ser la primera causa de los desvelos
 
Trastornos del sueño durante la menopausia   Un alto porcentaje de la población padece algún tipo de trastorno del sueño en algún momento de su vida, ya sea para iniciar el descanso nocturno o para mantenerlo. En el caso de las mujeres, es bastante frecuente que durante la menopausia aparezcan estas alteraciones al dormir, que son uno de los síntomas más frecuentes de esta etapa.

Las mujeres menopaúsicas se despiertan a menudo por la noche por inquietud, por ansiedad y por los sofocos nocturnos que hacen que se desvelen y que, a su vez, crean más ansiedad. Todo ello provoca un sueño no reparador y por ello al día siguiente la mujer siente cansancio, astenia, destaca el doctor Pluvio Coronado, ginecólogo del Hospital Clínico San Carlos y miembro de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). A esto se une el resto de los síntomas del síndrome climatérico, es decir, los que anteceden y siguen a la menopausia.
     

Fatiga, cambios de humor y menos concentración

El sueño es un proceso fisiológico necesario para mantener la salud y para que el sistema nervioso funcione correctamente. Cuando no se duerme bien, se reduce la calidad de vida y pueden aparecer otros riesgos o agravarse otras enfermedades que ya se padecían.

La falta de descanso nocturno provoca diversos problemas como fatiga durante el día, alteraciones en el humor, estado de ánimo deprimido o incluso cefaleas y otros dolores no específicos. También contribuye a que se reduzca la concentración, la capacidad de atención, aumenta el tiempo de reacción y puede incidir en la memoria o en el aprendizaje.
 

Sofocos y sudores que impiden descansar

 
     
  Los sofocos son una de las principales causas que alteran el sueño en la menopausia. Los sofocos son el síntoma más precoz de esta etapa, por lo que pueden aparecer incluso antes de que la mujer entre en la menopausia. Aparecen tanto de día como de noche. Cuando los sofocos son nocturnos pueden causar una molesta sudoración profusa y despertares una o más veces a lo largo de la noche.  
     
 
 
Fatiga, cambios de humor durante la menopausia   Despertarse con frecuencia dificulta el necesario descanso nocturno, que también puede verse alterado porque muchas mujeres comienzan a tener dificultades para conciliar el sueño durante la transición a la menopausia, aunque los sudores nocturnos no sean el problema.

La ansiedad, los temores y las alteraciones emocionales que pueden surgir en la mujer durante la menopausia también pueden afectar al sueño y hacer que éste no sea suficientemente reparador.

La mujer puede tener dificultades para quedarse dormida, tener despertares frecuentes durante la noche, dormir menos horas de lo que era habitual o tener un sueño de mala calidad. Los expertos aclaran que es normal despertarse varias veces a lo largo de la noche. La calidad del sueño no depende tanto de conseguir dormir de un tirón como de volver a conciliar el sueño cuando uno se despierta.