Tratamientos de la Menopausia

Tratamiento Farmacológico Hormonal
 
El tratamiento hormonal, terapia de reemplazo hormonal o terapia hormonal sustitutiva (THS) consiste en la administración de hormonas de forma exógena.
 
Las hormonas que se pueden administrar son:
 
-    Estrógenos.
-    Estrógenos combinados con progestágenos (se ha visto que esta terapia combinada disminuye el riesgo relativo de padecer cáncer de endometrio en mujeres con útero).
-    Tibolona: hormona sintética con actividad similar a las hormonas sexuales femeninas.
 
Tanto los estrógenos como los progestágenos pueden ser naturales o sintéticos.
 
La THS tiene varias presentaciones, dependiendo de la vía de administración:
 
-    Comprimidos vía oral
-    Parches vía transdérmica
-    Geles
-    Cremas vía vaginal, indicada en casos en los que predomina la atrofia urogenital
-    Vía intranasal
 
La vía de administración será elegida por la paciente atendiendo a su comodidad, exceptuando casos de imperativo médico.
 
La THS a corto plazo funciona sobre los síntomas vasomotores (sofocos, sudoración nocturna, palpitaciones) y sobre la atrofia urogenital (atrofia de los tejidos de la vagina, uretra y vejiga) pero los efectos sobre las alteraciones psiquiátricas no son satisfactorios. A largo plazo previene la osteoporosis y la cardiopatía isquémica.
 
La administración de estrógenos puede reducir el ritmo de pérdida de masa ósea desde un 30% hasta en un 50% pero el efecto protector termina con la interrupción del tratamiento, momento a partir del cual la pérdida recupera el ritmo previo.
 
Esta administración de estrógenos debe reducirse a la mínima dosis eficaz y el menor tiempo posible. Esta mínima dosis se irá ajustando a la necesidad del tratamiento cada doce meses. Por ello, la necesidad de realizar tratamientos individualizados para cada caso.
 
Los estrógenos reducen hasta en un 50% la incidencia de casos clínicos de cardiopatía isquémica. Además tienen efectos beneficiosos sobre las HDL o “colesterol bueno” y las LDL o “colesterol malo”. No existen evidencias de que el efecto protector continúe después de la interrupción del tratamiento.
 
La relación entre THS y riesgo de padecer cáncer de mama y endometrio está muy discutido. Hay estudios que defienden que incrementa el riesgo relativo de padecerlos y hay otros que defienden que no existe tal relación.
La THS está contraindicada en los siguientes pacientes:
 
-    Mujeres con endometriosis
-    Casos de carcinoma mamario o endometrial
-    Hipertensión arterial grave
-    Hepatopatía activa
-    Insuficiencia renal avanzada