Hormona del deseo femenino: cómo influye en la libido
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Artículo publicado el 14/06/26, Fecha de la última actualización el 14/07/26
La llamada “hormona del deseo femenino” es un concepto que suele generar muchas dudas, especialmente cuando aparecen cambios en la libido durante la menopausia. Aunque muchas veces se habla de ella como si fuera una única hormona, el deseo sexual femenino depende de un equilibrio más amplio entre hormonas, bienestar físico, emociones y contexto personal.
Comprender cómo funciona este equilibrio ayuda a entender por qué el deseo puede fluctuar, por qué puede disminuir en algunas etapas y qué estrategias pueden ayudar a recuperar una vida sexual más cómoda y satisfactoria.
¿Qué es la hormona del deseo femenino?
Cuando hablamos de “hormona del deseo femenino” no nos referimos a una sola sustancia concreta. El deseo sexual depende del equilibrio entre diferentes hormonas sexuales, como los estrógenos, la testosterona y la progesterona, y neurotransmisores como la dopamina y la oxitocina, relacionados con la motivación, el placer y la conexión emocional.
Por eso, la libido femenina no responde a un patrón único ni funciona igual en todas las mujeres. Es dinámica, sensible al contexto y puede cambiar a lo largo de la vida.
Hormonas sexuales implicadas en el deseo femenino
Las hormonas sexuales tienen un papel importante en la regulación del deseo sexual femenino, pero también influyen en la energía, el estado de ánimo, la lubricación y la respuesta física durante las relaciones.
Los estrógenos ayudan a mantener la salud de los tejidos vaginales, la lubricación natural y el confort íntimo. Cuando disminuyen, como ocurre en la menopausia, pueden aparecer sequedad vaginal, mayor sensibilidad o molestias durante las relaciones.
La testosterona, aunque suele asociarse más al organismo masculino, también está presente en la mujer y participa en el deseo sexual, la energía y la motivación. Sus niveles también cambian con la edad y pueden influir en la libido, aunque el deseo femenino nunca depende únicamente de esta hormona.
La progesterona y la libido tienen una relación más compleja. Sus fluctuaciones pueden influir en el estado emocional, la energía, la sensación de cansancio o la predisposición al deseo sexual. Por eso, algunas mujeres notan cambios en el deseo según la fase del ciclo o durante etapas hormonales como la perimenopausia.
Cuando existe un desequilibrio hormonal, físico o emocional, la libido puede disminuir. Pero casi siempre hablamos de una combinación de factores, no de una única causa.
¿Cómo influyen las hormonas en el deseo sexual femenino?
En la práctica, las hormonas pueden influir en el deseo sexual modificando la energía, la lubricación, la sensibilidad genital, el estado de ánimo o la respuesta al placer. Por eso, una misma mujer puede notar más o menos deseo según el momento del ciclo, el descanso, el nivel de estrés o la etapa vital en la que se encuentra.
¿Cuándo una mujer tiene más ganas de tener relaciones?
En mujeres con ciclos menstruales regulares, algunas pueden notar un aumento del deseo en torno a la fase ovulatoria, cuando se producen cambios hormonales que favorecen una mayor predisposición sexual. Sin embargo, no todas las mujeres lo perciben igual.
Durante la menopausia, en cambio, la disminución de estrógenos puede modificar la respuesta sexual, la lubricación y la comodidad durante las relaciones. Aun así, el deseo no depende solo de las hormonas. Sentirse descansada, tener estabilidad emocional, contar con una buena conexión íntima o vivir las relaciones sin presión también influye mucho.
¿A qué edad la mujer pierde el deseo sexual?
No hay una edad exacta en la que la mujer “pierda” el deseo sexual. Algunas mujeres pueden notar una disminución de la libido durante la menopausia, pero esto no significa que el deseo desaparezca de forma automática ni irreversible.
De hecho, muchas mujeres mantienen una vida sexual activa y satisfactoria con los años, aunque adaptando su sexualidad a los cambios físicos y emocionales de cada etapa. Muchas mujeres continúan teniendo relaciones satisfactorias durante la menopausia y después de ella, aunque algunas sí experimentan una disminución de la libido durante esta transición hormonal.
¿Por qué disminuye la hormona del deseo femenino?
La disminución del deseo sexual femenino es frecuente y, en la mayoría de los casos, multifactorial. No suele deberse a una única hormona, sino a una combinación de factores hormonales, físicos, emocionales y relacionales.
Inapetencia sexual femenina: causas más frecuentes
La inapetencia sexual femenina puede aparecer por diferentes motivos. En muchos casos, varias causas coinciden al mismo tiempo:
- Cambios hormonales asociados al ciclo menstrual, la perimenopausia o la menopausia.
- Sequedad vaginal, que puede provocar dolor, picor o incomodidad.
- Estrés crónico y carga mental elevada, que dificultan la conexión con el deseo.
- Fatiga o falta de descanso reparador, muy frecuente en etapas de cambios hormonales.
- Molestias durante las relaciones sexuales, que pueden hacer que el cuerpo anticipe dolor.
- Cambios en la autoestima o en la percepción corporal.
- Dificultades de comunicación en la pareja o pérdida de conexión emocional.
¿Se puede recuperar el deseo sexual femenino?
Sí. El deseo sexual femenino puede cambiar a lo largo de la vida, pero no desaparece necesariamente de forma definitiva. En muchos casos, cuando se identifican y se abordan los factores que lo están afectando, es posible recuperar una vida sexual satisfactoria.
Esto puede implicar cuidar la salud íntima, mejorar el descanso, reducir el estrés, hablar con la pareja, adaptar los tiempos de la sexualidad o consultar con una ginecóloga si aparecen molestias persistentes.
El objetivo no debe ser exigirse volver a una etapa anterior ni compararse con cómo era el deseo años atrás. La clave está en adaptarse a los cambios del cuerpo y construir una sexualidad más consciente, cómoda y alineada con el momento vital de cada mujer.
Complementos para recuperar la libido en la menopausia
Además de los hábitos saludables y del cuidado íntimo, algunas mujeres buscan un apoyo complementario para acompañar el bienestar sexual durante la menopausia.
En este contexto, los complementos alimenticios pueden formar parte de una estrategia global, siempre entendidos como un apoyo y no como un sustituto de una alimentación equilibrada, el descanso o la valoración médica cuando sea necesaria.
Flavia Libital es un complemento alimenticio formulado para cubrir los requerimientos nutricionales de la mujer durante la menopausia y la perimenopausia cuando sea necesario complementar la dieta. Su fórmula incluye:
- Azafrán: contiene crocinas y safranal, reconocidos por ayudar a estimular la libido.
- Fenogreco: fuente natural de saponinas y otros fitonutrientes.
- Isoflavonas de soja: tienen una estructura muy parecida a la de las hormonas sexuales femeninas y garantizan el aporte de Genisteina y Daidzeina.
- Melatonina: contribuye a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño. El efecto beneficioso se obtiene con una ingesta de 1 mg de melatonina poco antes de irse a dormir.
- Lúpulo: contribuye a mantener una menopausia tranquila y confortable, ayudando a aliviar molestias relacionadas como sofocos, sudoración, inquietud e irritabilidad.
- Vitaminas B6, B12 y folatos: contribuyen al metabolismo normal de la homocisteína, ayudan a disminuir el cansancio y la fatiga. La vitamina B6, por su parte, también ayuda a regular la actividad hormonal.
- Vitamina D: contribuye al mantenimiento de los huesos y a la función muscular en condiciones normales, así como al funcionamiento normal del sistema inmune.
Este tipo de apoyo puede ser especialmente interesante cuando la falta de deseo convive con otros síntomas habituales de la menopausia, como cansancio, alteraciones del sueño, sofocos o cambios en el estado de ánimo.
Aun así, si la pérdida de deseo genera malestar importante, dolor durante las relaciones o afecta a la relación de pareja, lo recomendable es consultar con un profesional sanitario para valorar cada caso de forma individual.
Preguntas frecuentes “hormona del deseo femenino”
¿Cómo saber si tengo bajos los estrógenos?
Algunos signos frecuentes son sofocos, alteraciones del sueño, sequedad vaginal, cambios en el ciclo menstrual o molestias íntimas. Para confirmarlo, lo adecuado es consultar con una ginecóloga y valorar el contexto clínico.
¿Las mujeres de 60 años sienten deseo sexual?
Sí. Muchas mujeres de 60 años siguen sintiendo deseo sexual y pueden disfrutar de una vida íntima satisfactoria. El deseo puede cambiar, pero no desaparece por cumplir una edad determinada.
¿La falta de deseo sexual femenino siempre es hormonal?
No. Las hormonas influyen, pero también lo hacen el estrés, el cansancio, la autoestima, la relación de pareja, el dolor durante las relaciones o la salud emocional.
¿Cuál es el mejor complemento para aumentar la libido femenina en la menopausia?
No existe un único complemento ideal para todas las mujeres, porque la libido depende de factores hormonales, físicos y emocionales. En la menopausia, productos específicos como Flavia Libital pueden ayudar a acompañar el bienestar sexual femenino dentro de una estrategia global que incluya descanso, autocuidado y salud íntima.

